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La reforma política del DF: un proyecto ciudadano, por Miguel Ángel Mancera

publicado a la‎(s)‎ 8 sept. 2013 16:13 por México DF   [ actualizado el 8 sept. 2013 16:15 ]

La historia política de la Ciudad de México en los últimos veinticinco años, muestra lo que los ciudadanos son capaces de lograr cuando se organizan para transformar sus instituciones. Las más recientes reformas en la regulación constitucional de la Capital de la República, que datan de hace más de tres lustros, fueron producto de acuerdos políticos que pretendieron responder a las demandas ciudadanas en relación con el estatus constitucional de la ciudad.

Las reformas realizadas en los últimos lustros al marco constitucional de la Ciudad de México, han estado precedidas de importantes demandas de mayor participación ciudadana y de mejores instituciones para el gobierno local de la capital. Con la reforma que impulsamos desde mi campaña a la Jefatura de Gobierno, pretendemos materializar este proyecto ciudadano largamente anhelado por los habitantes de la ciudad.

En el núcleo de la demanda de los habitantes de la Ciudad de México está la legítima aspiración de concretar la reforma constitucional que logre la transición de un Distrito Federal, Capital Federal y asiento de los poderes federales, a una Ciudad Capital Autónoma con el doble carácter de entidad federativa con plena autonomía de Capital de la República y sede de los poderes de la Unión.

La reforma constitucional que presenté el pasado 13 de agosto, refleja las principales demandas de los habitantes de la Capital de la República en materia de Reforma Política para la Ciudad de México.

Buscamos una reforma constitucional que, en primer lugar, garantice tres de las demandas más sentidas de los habitantes de la ciudad: (1) que se nos dé expresamente el carácter de entidad federativa con plena autonomía en lo que concierne a su régimen interior, para que seamos exclusivamente los ciudadanos de la capital quienes definamos su régimen político y administrativo; (2) que se garantice el derecho a darnos una Constitución Política para la Ciudad de México y (3) que se reconozca que el nombre de nuestra ciudad sea, exclusivamente "Ciudad de México". Con estos cambios avanzaríamos en el ejercicio de la soberanía popular para los habitantes de la ciudad.

En segundo lugar, proponemos: (1) la ratificación de la condición de capitalidad de la Ciudad de México, y su carácter de sede de los poderes de la Unión, con un modelo de colaboración entre los poderes locales y el gobierno federal, con plenas garantías para el oportuno y eficaz funcionamiento de éstos y (2) la incorporación plena de la Capital de la República al pacto federal. Estas modificaciones reportarían importantes beneficios para los habitantes de la capital.

En tercer lugar, nuestra propuesta impulsa: (1) la plena autonomía de la Ciudad de México para tener el gobierno local y el modelo de organización político-administrativa que decidamos sus habitantes en el texto de la Constitución Política local y (2) la regulación constitucional de un modelo de desarrollo metropolitano para la zona centro del país, a través de la creación del Consejo de Desarrollo Metropolitano de la Zona Centro, con la concurrencia del gobierno federal y de los gobiernos de la Ciudad de México y de los estados y municipios conurbados en la gran Metrópoli del Centro de México. De lograrse estos cambios constitucionales se garantizarían a los habitantes de la Ciudad de México mejores niveles de desarrollo social y humano y un aumento sustancial en la calidad de los servicios públicos. Esperemos todo ello se pueda consolidar.

Por Miguel Ángel Mancera Espinosa, Periódico Reforma, 8 de Septiembre del 2013

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