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Adquiere PGR equipo espía para celulares y localizador de personas

publicado a la‎(s)‎ 6 jul. 2013 8:46 por México DF   [ actualizado el 6 jul. 2013 8:51 ]

Tres meses antes de que concluyera la gestión de Marisela Morales, la PGR adquirió sin licitación y en más del cuádruple de su precio el equipo de instrusión de Blackberry y geolocalizador de teléfonos inteligentes, los cuales, además, presentan problemas de operación.

El 31 de agosto de 2012, la dependencia adjudicó a la empresa Obses de México S.A. de C.V. la compra de dos dispositivos que le permiten invadir la privacidad de cualquier ciudadano en 202 millones 563 mil 840 pesos, alrededor de 15.5 millones de dólares, aunque compañías del ramo informaron que ambos productos pueden conseguirse hasta en 45.5 millones de pesos.

Es el contrato más cuantioso de la PGR en el sexenio de Felipe Calderón en relación con los conocidos públicamente, muy por encima del convenio de 180 millones que en enero de 2012 suscribió con Aeroméxico por boletos de avión para todas sus unidades administrativas y órganos desconcentrados.

Con base en el contrato PGR/AD/CN/SERV/204/2012, la Procuraduría compró el software conocido como Finfisher/Finspy para la extracción de información y espionaje de la mensajería instantánea de Blackberry, el cual fue cotizado en 109 millones 327 mil 680 pesos, con IVA incluido.

El segundo equipo es una solución denominada Hunter Punta Tracking / Locsys, que permite ubicar a una persona con sólo contar con su número telefónico, aunque el móvil sólo sea prendido por unos segundos. Fue valuado, con impuestos incluidos, en 93 millones 236 mil 160 pesos.

Fuentes oficiales dijeron a REFORMA que la administración de Jesús Murillo Karam en la PGR ha empezado a revisar con especial atención ese convenio debido a la presunción de un sobreprecio que causa un daño a los recursos de la institución.

El contrato fue firmado por Guillermina Muñoz Soto, ex directora de Tecnologías de Información y Comunicaciones de la PGR, quien luego fue la última Oficial Mayor de esa dependencia, y el Coronel Avigaí Vargas Tirado, ex asesor de Marisela Morales, ex funcionario de la SEIDO y artífice de la investigación contra el General Tomás Ángeles Dauahare.

Un funcionario federal dijo que la PGR adquirió estos equipos con la expectativa de que sus investigaciones tuvieran mayor agilidad para ubicar objetivos y evitar el trámite de solicitudes de ubicación ante empresas de telefonía.

Sin embargo, mencionó, el software para la intrusión de Blackberry presenta algunos problemas en la transmisión de datos.

A solicitud de Reforma, empresas del ramo que pidieron no ser mencionadas cotizaron ambos equipos en 3.5 y hasta en 6 millones de dólares, es decir, en un rango que va de 45.5 millones hasta en 78 millones de pesos, con servicios de capacitación incluidos.

De acuerdo con las empresas, el software malicioso empezó a comercializarse con las agencias de seguridad en México desde hace cuatro años y como producto unitario tiene un rango de precio de 1.2 a 2 millones de dólares.

Uno de los empresarios explicó que por lo regular ambos equipos se venden en paquete, tal y como los adquirió la PGR. El precio en que su compañía los expende en forma conjunta es de 4 millones de dólares, poco más de 52 millones 300 mil pesos.

"Este es un negocio donde hay muy pocos participantes, porque necesitas una licencia oficial para ser proveedor y sólo le vendes a los gobiernos, es muy fácil saber cuando alguien vende más caro, porque los fabricantes también son muy pocos.

"Por ejemplo, varios de los equipos de geolocalización de las autoridades mexicanas fueron fabricadas por Pretech System Limited Cyprus, cuya licencia de ventas es de Circles Geolocalization. Si ellos te venden estos equipos en 4 millones, sólo le puedes ganar un millón de dólares, no 10 millones de dólares", dijo.

Costos de importación, impuestos, capacitación y el precio de fábrica hacen la diferencia en los precios. Por ejemplo, el software Finfisher lo diseñan y comercializan tres empresas europeas: la francesa Vupen Security, la italiana Hacking- Team SRL y la británica Gamma. Cada cual maneja sus especificaciones y precios.

Ojos y oídos

Los equipos de espionaje de la PGR se han empleado para resolver casos de secuestro y rastrear narcotraficantes, ya que permiten dar seguimiento a personas en forma cronométrica y espiar conversaciones escritas que hasta hace unos meses eran imposibles de obtener.

El software FinFisher/Finspy es un programa malicioso que anteriormente se empleaba para la intrusión de equipos de cómputo y ahora cuenta con una solución para espiar aparatos móviles como Blackberry, especialmente a su mensajería instantánea.

También puede ser habilitado como micrófono para escuchar conversaciones, extraer todo tipo de archivos de los dispositivos móviles, como fotografías, correos electrónicos, directorios telefónicos, mensajes escritos y los registros del uso de internet.

Un conocedor de esta tecnología explicó que para conseguir sus objetivos, la autoridad o el poseedor de este software debe enviar un correo electrónico con el "malware" o programa malicioso a la persona que desea espiar.

"Si abres el e-mail, el programa se instala, el FinFisher te infecta y tu información es robada o transmitida a un tercero. Ahora este programa es más sofisticado, te llega en forma de 'actualizaciones' de las aplicaciones que tienes instaladas en tu teléfono y tú sin saber lo actualizas.

"A México esta tecnología llegó hace unos cuatro años y ya existe la vacuna, o sea, la tecnología para proteger tu mensajería de Blackberry, pero en este momento es muy restringida y demasiado cara", comentó un empresario.

El localizador Hunter Punta Tracking/Locsys tiene alcances igual de útiles para los aparatos policiacos.

Con este equipo, la PGR puede ubicar en tiempo real a cualquier persona con un teléfono móvil en territorio nacional y en todas las redes de telefonía, incluidos los equipos en roaming. Proporciona además datos técnicos del aparato vigilado.

Cuenta con un robot de búsqueda que alerta cuando una persona enciende su teléfono y se conecta a una red GSM; también avisa a su usuario cuando el objetivo entra o sale del país o de un radio que la misma autoridad traza en un mapa electrónico.

Si un sujeto buscado apaga el teléfono, este aparato permite conocer la última posición registrada en la red GSM y alerta cuando esa posición cambia.

De acuerdo con sus especificaciones, el geolocalizador adquirido por la PGR resulta ideal para seguimientos y persecuciones, pues tiene una función que permite graficar las horas, movimientos y rutas de una persona durante días, lo que ahorra las vigilancias policiacas.

El equipo cuenta con una aplicación encriptada que puede instalarse en teléfonos móviles de altos funcionarios, para que puedan seguir en tiempo real una persecución.

Este geolocalizador puede dar seguimiento a más de un objetivo en forma simultánea y permite reconocer con anticipación cuando dos o más personas vigiladas se van a reunir.

Por Redacción Reforma, Periódico Reforma, 6 de Julio del 2013

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